Por Itzel Chan
MÉRIDA, MX.- De acuerdo con los datos de la Encuesta Nacional sobre el Uso del Tiempo (ENUT) 2024, Yucatán encabeza la lista de entidades del país donde la población dedica más horas a los medios masivos de comunicación. Este ejercicio estadístico del INEGI mide cómo distribuyen su tiempo las personas de 12 años y más entre actividades productivas, remuneradas y no remuneradas y aquellas de carácter personal, recreativo o social.
En el caso de Yucatán, los resultados muestran que sus habitantes invierten 18.4 horas semanales en actividades como ver películas, series o videos en televisión, celular o computadora, así como en la navegación en internet y el uso de redes sociales. Esta cifra rebasa en tres horas el promedio nacional, que se ubicó en 15.4 horas por semana, lo que equivale a 2.6 horas diarias de exposición a medios digitales y tradicionales.
El comportamiento no es exclusivo de Yucatán. Los otros estados de la Península también figuran entre los primeros lugares: Quintana Roo se ubicó en la segunda posición con 18.1 horas semanales, apenas por debajo del promedio yucateco. Con ello, la región se perfila como la de mayor consumo mediático en México.
El estudio no solo aborda el entretenimiento y la interacción digital, sino también la distribución del tiempo de trabajo y las diferencias de género. A nivel nacional, cerca de la mitad de las horas se dedican al empleo remunerado, mientras que la otra mitad corresponde a labores no pagadas como las domésticas, de cuidados o comunitarias. En este rubro, Yucatán sobresale por registrar una de las menores brechas de género: hombres y mujeres difieren apenas en 0.2 horas semanales, contraste notable frente a entidades como Oaxaca o Guerrero, donde la diferencia supera las siete horas.
Con una periodicidad quinquenal, la ENUT ofrece un panorama actualizado de la forma en que las y los mexicanos organizan su tiempo. Para Yucatán, los resultados reafirman la centralidad de los medios en la vida cotidiana y aportan información clave para comprender tanto los hábitos culturales como las implicaciones sociales y económicas del consumo digital en los hogares. (Noticaribe)














