VILLAHERMOSA, MX. – La falta de pagos de Petróleos Mexicanos (Pemex) a sus proveedores y subcontratistas ha desencadenado una severa crisis en Tabasco y Campeche, con consecuencias directas en el empleo y en otros sectores productivos. Según registros del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y datos empresariales, aproximadamente 22 mil personas han perdido su trabajo en estos estados durante los últimos 15 meses, lo que equivale a un promedio mensual de mil empleos en Tabasco y 500 en Campeche.
El presidente de Canacintra Tabasco, Alejandro Yesugai Frías Díaz, advirtió que la paralización de pagos afecta principalmente a las MIPYMES petroleras, muchas de las cuales han cerrado o están al borde de la quiebra. El empleo en sectores como hotelería y restauración también se ha desplomado por el efecto dominó.
Durante una rueda de prensa en Ciudad del Carmen, un grupo de 22 cámaras empresariales exigió a la petrolera cumplir con sus compromisos financieros. Eustacio Pérez García, del Frente Amplio de Subcontratistas de Tabasco, advirtió que, de persistir los impagos, anunciarán acciones como bloqueos o paros en los próximos días.
Los adeudos ascienden a más de 430 mil millones de pesos, muchos correspondientes a facturas de servicios ya prestados; en Tabasco únicamente, la cifra supera los 5 mil millones de pesos.
Este impago prolongado no sólo ha derrumbado empresas, sino que amenaza la seguridad energética nacional. La paralización de plataformas marinas y la falta de mantenimiento elevan el riesgo de accidentes.
A nivel nacional, el Gobierno federal busca refinanciar la abultada deuda de Pemex, que supera los 120 mil millones de dólares, de los cuales casi 20 mil millones corresponden a pagos pendientes con proveedores. Se evalúa recurrir a líneas de crédito del Banco Mundial y bancos internacionales, mediante esquemas de factoraje respaldados por el Estado, para atender esta crisis financiera.
Expertos financieros consideran que incluso esta estrategia podría ser insuficiente, si no va acompañada de una reducción del ciclo de pagos a proveedores y de una mayor transparencia operativa.
El impago de Pemex se ha traducido en un colapso laboral regional que supera los 20 mil empleos perdidos, y golpea con fuerza el tejido empresarial local. La falta de respuesta oportuna prolonga la crisis y amenaza con expandirla. A nivel nacional, el Gobierno trabaja en soluciones financieras, pero las empresas locales reclaman acciones urgentes y tangibles para evitar una mayor desaceleración económica. (Agencias)













