Por Itzel Chan
MÉRIDA, MX.— Aunque Yucatán sigue figurando entre los estados más seguros del país, con una tasa de 95 delitos por cada 100 mil habitantes frente a la media nacional de 758.9, las estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública muestran señales de alerta por el incremento en ilícitos de distinta índole.
De enero a junio, Mérida se mantuvo como la capital con menor índice delictivo en México y los delitos de alto impacto como homicidio doloso, secuestro y robo de vehículos continúan siendo reducidos. Sin embargo, en paralelo se observa un repunte en conductas que impactan directamente en la vida cotidiana de la ciudadanía, como robo en diversas modalidades, amenazas, narcomenudeo y violencia familiar.
Los reportes oficiales señalan que en 2024 se registraron 462 denuncias de narcomenudeo, vinculadas principalmente al tráfico de cocaína y marihuana, lo que refleja una presión creciente en comunidades urbanas y semiurbanas. A la par, la violencia familiar se mantiene como una de las principales causas de llamadas de emergencia, lo que obliga a reforzar las estrategias de prevención y atención integral.
El robo, con 377 incidentes reportados en lo que va de 2025, se posiciona como el segundo delito más frecuente en el estado después del daño a propiedad ajena. Especialistas advierten que la tendencia, aunque todavía moderada, no debe ser minimizada, ya que impacta en la percepción de seguridad de los ciudadanos.
Autoridades estatales y federales mantienen bajo seguimiento estas conductas, conscientes de que Yucatán, pese a su bajo índice general de criminalidad, enfrenta desafíos crecientes en delitos de menor escala pero alta recurrencia social. El objetivo es reforzar la confianza ciudadana y garantizar que la entidad conserve su estatus de seguridad en el país. (Noticaribe)













