CIUDAD DE MÉXICO. La titular de la CNDH, Rosario Piedra Ibarra, se retiró sin responder a los medios cuando fue cuestionada sobre la falta de pronunciamiento del organismo ante las agresiones documentadas por policías contra manifestantes durante la marcha convocada por la Generación Z el pasado 15 de noviembre reportó Latinus.

Piedra asistió este miércoles a una exposición de dibujos sobre derechos de la infancia, organizada por una comisión del Senado. Al término del acto, varios reporteros le preguntaron por qué la CNDH no había emitido aún un posicionamiento público sobre los hechos violentos. Ante ello, la funcionaria optó por retirarse caminando por los pasillos del recinto, mientras su equipo trataba de abrirle paso.

Contexto: marchas, denuncias y exigencias de rendición de cuentas

La manifestación convocada por la Generación Z derivó en enfrentamientos en el Zócalo capitalino entre manifestantes, policías y grupos identificados como “bloque negro”. Documentos de diversas organizaciones y testimonios de periodistas señalaron agresiones, uso excesivo de fuerza, detenciones arbitrarias y ataques contra medios de comunicación.

Tras los hechos, la autoridad de la Ciudad de México suspendió a siete policías provisionalmente y abrió investigaciones en torno al uso de fuerza. En paralelo, partidos de oposición y organismos de derechos humanos —como la relatora especial de la Naciones Unidas para libertad de reunión pacífica— pidieron a las autoridades investigar, garantizar la protección de manifestantes y periodistas, y asegurar la rendición de cuentas

Críticas por silencio institucional

La ausencia de un pronunciamiento de la CNDH, encabezada por Rosario Piedra, ha sido cuestionada por diversos sectores. Para críticos, su retirada ante los cuestionamientos a la institución evidencia desinterés por documentar y sancionar violaciones a los derechos humanos. Además, resalta el contraste entre su presencia en actos protocolarios y la omisión de respuestas en momentos de crisis social.

Organismos defensores de derechos humanos y periodistas exigen que la CNDH cumpla su papel de supervisión y vigilancia, especialmente en eventos donde policías y manifestantes interactúan bajo tensión.

¿Qué sigue?

La expectativa ahora recae en si la CNDH emitirá un pronunciamiento público sobre los hechos, abrirá investigaciones y colaborará con las autoridades responsables. Mientras tanto, organizaciones sociales y periodistas siguen recabando pruebas de agresiones, con el objetivo de garantizar transparencia, justicia y protección de las libertades fundamentales en México. (Agencias)

Comentarios en Facebook