El Gobierno de Estados Unidos designó oficialmente al grupo armado y narcotraficante colombiano Clan del Golfo como Organización Terrorista Extranjera (FTO, por sus siglas en inglés), enlistándolo además como Terrorista Global Especialmente Designado (SDGT), informó este martes el Departamento de Estado. La medida forma parte de una política más amplia para combatir la violencia y el crimen transnacional asociados al narcotráfico y amenazas a la seguridad regional.
En el comunicado oficial, el secretario de Estado Marco Rubio señaló que el Clan del Golfo es responsable de ataques terroristas contra funcionarios públicos, fuerzas del orden, personal militar y civiles en Colombia, y afirmó que Estados Unidos “continuará utilizando todas las herramientas disponibles para proteger a nuestra nación y detener campañas de violencia y terror cometidas por cárteles internacionales y organizaciones criminales transnacionales”.
Contexto del Clan del Golfo y su designación
El Clan del Golfo, también conocido como el Ejército Gaitanista de Colombia, es considerado el grupo criminal más grande y violento de Colombia, con orígenes en estructuras paramilitares y presencia territorial extensiva en zonas clave del país. Sus actividades ilícitas incluyen tráfico de cocaína, extorsión, secuestro y asesinatos, además de imponer un “impuesto” sobre otras redes que operan en sus territorios.
En años recientes, altos líderes del Clan del Golfo han sido extraditados y procesados en Estados Unidos por tráfico de drogas y crímenes asociados. Por ejemplo, Dairo Antonio Úsuga David, alias “Otoniel”, exmáximo cabecilla del grupo, fue extraditado en 2021 para enfrentar cargos federales por dirigir una empresa criminal continua dedicada al tráfico internacional de cocaína y violencia sistemática contra rivales y autoridades.
Implicaciones de la designación
La inclusión de esta organización en la lista de grupos terroristas extranjeros permite a Washington congelar activos, imponer sanciones financieras y criminalizar el apoyo material a sus miembros bajo leyes estadounidenses, incluidas penas de prisión y multas severas para quienes colaboren con ellos. También fortalece la cooperación internacional en inteligencia y persecución penal contra redes de narcotráfico.
Esta medida ocurre en medio de un contexto regional complejo: mientras el Clan del Golfo sigue manteniendo capacidad operativa en Colombia, el Gobierno de ese país, encabezado por Gustavo Petro, ha emprendido diálogos de paz con el grupo en Qatar, en un intento por poner fin a décadas de violencia. Según fuentes ligadas a las negociaciones, uno de los puntos clave es asegurar que los líderes enfrentan penas de cárcel si se pacta un acuerdo.
La designación del Clan del Golfo como FTO por parte de Estados Unidos marca un intensificación de la estrategia estadounidense contra organizaciones criminales transnacionales, alineada con decisiones previas que incluyeron la clasificación de otros cárteles como terroristas, entre ellos grupos activos en México y Centroamérica. (Agencias)














