Por Rafael Briceño
CHETUMAL, MX.– Trabajadores de la Universidad Autónoma de Quintana Roo (UQROO) responsabilizaron a la rectora Natalia Fiorentini Cañedo de la crisis económica y financiera que atraviesa la institución, la cual ha derivado en el incumplimiento del pago completo del aguinaldo por primera vez en la historia de la universidad.
De acuerdo con los inconformes, únicamente se les ha garantizado de palabra que una tercera parte del aguinaldo será cubierta hasta el mes de marzo de 2026.
A través de redes sociales, los trabajadores expusieron su inconformidad y afirmaron que “la crisis ya no es solo un rumor, sino una realidad”, la cual comenzó durante la gestión del entonces rector Ángel Rivero Palomo —actual secretario privado de la gobernadora Mara Lezama— y que se ha resentido aún más en la administración de Fiorentini Cañedo, afectando directamente la economía familiar de los trabajadores universitarios.
Señalaron que “las peores administraciones que ha tenido la UQROO tienen nombre y apellido”, al referirse a Rivero Palomo, primer egresado en dirigir la institución, y a Fiorentini Cañedo, quien —aseguran— llegó al cargo bajo la misma sombra de influencia, “con boquetes financieros que no han sido aclarados, responsabilidades diluidas y miles de trabajadores en la incertidumbre”.
Los trabajadores recordaron que la Dirección Administrativa informó que no existen recursos suficientes para cubrir el pago completo del aguinaldo y que, aunque aceptaron el pago en parcialidades para preservar la armonía institucional, tampoco se ha cumplido con ese acuerdo.
Advirtieron que, ante la falta de una postura clara del Consejo Universitario y la ausencia de información oficial, crece la posibilidad de movilizaciones de protesta, no solo de trabajadores sindicalizados, sino del conjunto del personal universitario.
Finalmente, subrayaron que el aguinaldo es un derecho, no un favor, y que “mientras la administración calla, maestros y administrativos pagan los platos rotos de malas decisiones”. Añadieron que la educación pública no puede seguir administrándose con silencio y complicidades. (Noticaribe)











