La Auditoría Superior de la Federación (ASF) había señalado desde 2019 graves deficiencias en la planeación y ejecución de trabajos en la Línea Z del Corredor Interoceánico del Istmo de Tehuantepec, tramo donde el pasado 28 de diciembre ocurrió el descarrilamiento del Tren Interoceánico que dejó 13 personas fallecidas y 98 heridas, según una investigación publicada por El Universal.

De acuerdo con el documento de la ASF, los trabajos de rehabilitación de la vía —que comprende el tramo entre Mogoñé y La Mata, en Oaxaca— presentaban complicaciones técnicas importantes debido a la topografía montañosa, incluyendo pendientes y curvaturas pronunciadas que afectan la alineación de la vía.

La auditoría de cumplimiento a inversiones físicas identificó que el contrato original para la primera etapa de rehabilitación se otorgó con prisa y sin contar con estudios, proyectos y programas de ejecución completamente terminados, lo que dificultó que los licitantes presentaran propuestas técnicamente sólidas. La ASF calificó de “deficiente” la planeación de los trabajos y señaló irregularidades administrativas que, pese a ser detectadas, continuaron sin la debida corrección.

Ese primer contrato fue rescindido, pero la auditoría recomendó al Ferrocarril del Istmo de Tehuantepec, S.A. de C.V. (FIT) iniciar procedimientos administrativos contra los responsables de esa etapa.

El Universal también documenta que las observaciones de la ASF incluyen que la rehabilitación se emprendió “a destiempo” en el ejercicio fiscal y sin preparar adecuadamente los elementos técnicos para trabajos de alta complejidad, lo que pudo haber impactado la calidad y seguridad de la vía en el tramo donde ocurrió el accidente.

La publicación subraya que la información disponible no permite saber si estas irregularidades fueron resueltas en etapas posteriores de la obra o si guardan relación directa con el siniestro, debido a que los detalles de los contratos y su seguimiento no están completamente accesibles en plataformas públicas de transparencia.

Este contexto se suma a la atención que actualmente brindan autoridades federales y estatales para esclarecer las causas del accidente y garantizar la seguridad en la operación del Interoceánico, mientras familiares de las víctimas y distintos sectores demandan explicaciones claras sobre la planificación y supervisión del proyecto. (Agencias)

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