CANCÚN, MX.- El cierre de 2025 para el turismo náutico en Quintana Roo dejó un balance complejo, con alta actividad institucional, avances en seguridad y ordenamiento, pero también impactos operativos severos derivados del clima y un entorno de costos crecientes que obliga al sector a replantear su estructura financiera este 2026.
De acuerdo con Ricardo Molero López, director de Asociados Náuticos Quintana Roo, el sector operó durante buena parte del año por debajo de su capacidad real, con un promedio cercano al 50%.
Uno de los factores más determinantes fue el número de días de puerto cerrado, que en promedio rondó los 50 en 2025. Playa del Carmen encabezó la lista con 67 días, seguido de Isla Mujeres (44), Puerto Morelos (43) y Puerto Juárez (42).
Estos cierres no solo reducen salidas y servicios, sino que rompen la continuidad operativa, afectan ingresos diarios y presionan la viabilidad financiera de pequeñas y medianas empresas del sector.
MAS ORDEN Y VIGILANCIA, PERO CON MAYOR CARGA ADMINISTRATIVA
En respuesta, la asociación fortaleció su agenda de ordenamiento, seguridad y cumplimiento, manteniendo una vinculación constante con autoridades de los tres niveles de gobierno. Este enfoque, si bien eleva estándares y reduce riesgos, también implica mayor carga documental y costos regulatorios para los operadores.
Un ejemplo clave es el programa de vigilancia y conservación en el arrecife El Meco, donde actualmente operan tres embarcaciones de vigilancia, el mayor despliegue de este tipo impulsado por una organización civil en la zona, con miras a consolidar el modelo durante 2026.
Asimismo, el análisis económico del cierre de año muestra un escenario retador. Al incremento del salario mínimo del 13% se suman mayores cuotas ante el Instituto Mexicano del Seguro Social, el aumento del Impuesto Sobre la Nómina, la actualización de la UMA, así como el encarecimiento sostenido de combustibles e insumos en toda la cadena del turismo náutico.
Este contexto obliga a los operadores a revisar precios, márgenes y costos, no solo para mantener la rentabilidad, sino para sostener la calidad del servicio, un factor clave en la competitividad del destino.
Pese al entorno adverso, el sector mantuvo presencia en escaparates estratégicos como el International Miami Boat Show y el Marine Expo Cancún, además de consolidar eventos propios como el Torneo Internacional de Pesca Cancún–Quintana Roo.
Para 2026, la expectativa es crecer al menos 10% sobre los niveles de cierre de 2025, siempre que las condiciones climáticas lo permitan y que el equilibrio entre orden, costos y demanda turística se mantenga. (Agencia SIM)










