WASHINGTON, EU.– El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, firmó un decreto ejecutivo que autoriza la imposición de aranceles a las importaciones procedentes de países que vendan o suministren petróleo a Cuba, en un esfuerzo por intensificar la presión económica sobre el gobierno de la isla, informó Reforma en Washington.

La orden, que declara una emergencia nacional con respecto a Cuba, faculta a las secretarías de Estado y de Comercio para evaluar la aplicación de tarifas adicionales a productos de países que directa o indirectamente provean petróleo a Cuba, sin detallar aún las tasas específicas.

Esta medida forma parte de una estrategia más amplia de la administración estadounidense para aislar económicamente al régimen cubano, en medio de una profunda crisis energética en la isla después de que los envíos de crudo venezolano se detuvieran y otros proveedores, como México, ajustaran su participación.

Trump ha vinculado estas acciones a preocupaciones de seguridad nacional, señalando que el gobierno cubano “representa una amenaza inusual y extraordinaria” para los intereses de Estados Unidos, lo que justifica la adopción de medidas económicas más severas.

La normativa estadounidense se produce en un contexto en que México ha suspendido o revisado sus envíos de petróleo a Cuba, una relación que históricamente ha incluido tanto contratos comerciales como envíos bajo criterios de ayuda humanitaria, según ha explicado la presidenta Claudia Sheinbaum.

Los cambios en el suministro energético han exacerbado la escasez de combustibles en Cuba, que enfrenta cortes de electricidad y limitaciones en la generación energética, con reservas de petróleo que, según informes internacionales, podrían agotarse en 15 a 20 días si no se reanudan los envíos.

El giro de la política estadounidense también ocurre después de la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro por fuerzas de Estados Unidos en una operación militar en enero, lo que contribuyó a la interrupción de los envíos de crudo venezolano a la isla y aumentó la presión sobre los aliados que aún proporcionaban combustible.

La decisión de imponer aranceles podría tener implicaciones diplomáticas y comerciales para países como México, que han sido proveedores de petróleo a Cuba y ahora enfrentan un ajuste delicado entre presiones de política exterior y sus propias prioridades de relación bilateral con Washington. (Agencias)

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