Por Itzel Chan

MÉRIDA, MX.— En un contexto de descenso en la ocupación hotelera y expansión de la oferta de hospedaje informal, el sector turístico de Yucatán llamó a ampliar a todo el estado la regulación de viviendas que operan como alojamiento a través de plataformas digitales, al considerar que la falta de control incide directamente en la competencia y en el desempeño del sector formal.

El Consejo Empresarial Turístico de Yucatán (Cetur) consideró positiva la propuesta del Ayuntamiento de Mérida para ordenar este tipo de hospedaje en la capital, pero advirtió que la medida será insuficiente si no se replica en otros municipios con vocación turística.

De acuerdo con el organismo empresarial, en Mérida operan alrededor de 6,500 inmuebles bajo esquemas de renta de corta estancia, sin que exista un padrón oficial que permita conocer cuántas propiedades participan, cuántas habitaciones se ofertan ni cuál es su nivel real de ocupación, lo que complica la planeación turística y la aplicación de normas equitativas.

Esta situación, señalaron, se replica en la costa yucateca. Tan solo en destinos como Progreso, Chicxulub, Chelem y El Cuyo, plataformas especializadas en renta vacacional registran más de 1,800 propiedades, muchas de ellas sin cumplir con las mismas obligaciones fiscales y reglamentarias que los hoteles tradicionales, generando competencia desigual y dificultades de supervisión.

El presidente de Cetur, Jordy Abraham Martínez, señaló que ciudades con alta presión turística ya aplican medidas de control, como Barcelona, donde se limitan nuevas autorizaciones; Madrid, que exige licencias visibles para los huéspedes, y Nueva York, que restringe los alquileres de corta estancia y obliga a los propietarios a habitar los inmuebles.

El llamado del sector empresarial ocurre mientras el Asociación Mexicana de Hoteles en Yucatán (AMHY) reportó que el sector hotelero cerró 2025 con una ocupación promedio de 55 por ciento, lo que representa una caída de cinco puntos porcentuales respecto al año anterior.

Según el boletín correspondiente al cierre de diciembre, en Mérida la ocupación descendió de 62 a 56 por ciento, mientras que en el interior del estado pasó de 49 a 45 por ciento. La medición se realizó con una muestra de 80 hoteles en la capital, que suman 5,215 habitaciones, y 26 hoteles en municipios del interior, con 769 cuartos.

La AMHY explicó que el descenso ocurre en un escenario de expansión de la oferta, ya que el número de establecimientos analizados creció de 100 a 106 hoteles en el último año, alcanzando un total de 5,984 habitaciones, lo que ha incrementado la competencia por la pernocta turística en la entidad.

Pese al ajuste general, los Pueblos Mágicos mostraron mayor resiliencia. Valladolid registró una ocupación de 55.70 por ciento, colocándose como el segundo destino con mejor desempeño en el estado, mientras que Izamal alcanzó 54.93 por ciento, impulsados por el turismo cultural y las estancias en ciudades históricas.

Ante este panorama, el Cetur anunció que buscará trabajar con autoridades municipales y estatales para impulsar un registro obligatorio de propiedades ofertadas en plataformas digitales y garantizar que cumplan con la legislación turística vigente, con el objetivo de establecer reglas claras que permitan proteger la actividad turística y asegurar condiciones justas para quienes invierten de manera formal en el sector. (Noticaribe)

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