LA HABANA.— El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, anunció la implementación de un plan gubernamental para enfrentar un escenario de desabastecimiento agudo de combustible, situación que, advirtió, podría derivar en un periodo complejo para la población y la economía del país.

De acuerdo con el mandatario, las autoridades trabajan en estrategias orientadas a mitigar los efectos de la escasez energética, la cual ha impactado sectores clave como el transporte, la generación eléctrica y diversas actividades productivas.
Díaz-Canel reconoció que el contexto actual obliga a adoptar medidas de contingencia y anticipó que los ciudadanos deberán prepararse para “tiempos difíciles”, en medio de una crisis que se ha agravado por limitaciones en el suministro externo de hidrocarburos.
La situación energética se suma a los desafíos económicos que enfrenta la isla, marcados por restricciones financieras, sanciones internacionales y dificultades para garantizar el flujo constante de combustibles, factores que han presionado la operación del sistema eléctrico y la distribución de bienes.
El gobierno cubano no detalló todas las acciones específicas del plan, pero reiteró que busca asegurar servicios esenciales y mantener la estabilidad social mientras se sortean las condiciones adversas que afectan el suministro energético. (Agencias)












