El Senado de la República aprobó la reducción gradual de la jornada laboral en México, al avalar reformas que establecen el tránsito de 48 a 40 horas semanales, en una modificación que será implementada de forma progresiva hasta el año 2030.

El dictamen fue aprobado por el pleno con 103 votos a favor y 15 en contra —estos últimos emitidos por legisladores del PRI y Movimiento Ciudadano—, tanto en lo general como en lo particular. La mayoría legislativa destacó la iniciativa como parte de una nueva etapa en la política laboral, mientras que la oposición expresó reservas sobre sus impactos económicos y operativos.

La reforma plantea un esquema escalonado para la reducción del tiempo laboral, con el objetivo de permitir ajustes graduales en el sector productivo y evitar afectaciones abruptas a empresas y empleadores.

Desde la bancada oficialista se presentó la aprobación como un avance hacia mejores condiciones laborales y un equilibrio entre vida personal y trabajo, mientras que voces críticas señalaron posibles riesgos para la competitividad y la generación de empleo.

Con esta decisión, el Congreso avanza en uno de los cambios más relevantes al modelo laboral en décadas, cuyo desarrollo y aplicación serán clave para medir sus efectos reales en productividad, salarios y bienestar de los trabajadores. (Agencias)

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