Por Alfonso Castro | Agencia Noticaribe

CANCÚN, MX.— Las recientes interrupciones y variaciones en el suministro eléctrico registradas en Cancún e Isla Mujeres han generado efectos colaterales en el servicio de agua potable, debido a que la operación del sistema hidráulico depende directamente del suministro continuo de energía.

De acuerdo con información técnica, las plantas potabilizadoras, estaciones de bombeo y cárcamos requieren electricidad constante para extraer, potabilizar y distribuir el agua. Cuando se presentan apagones o fluctuaciones de voltaje, los equipos se detienen de forma inmediata, lo que provoca baja presión o interrupciones temporales en distintas zonas.

Autoridades de la concesionaria del agua han precisado que las afectaciones recientes no derivan de fallas propias en su infraestructura, sino de interrupciones externas en el suministro eléctrico, lo que impide mantener la operación normal del sistema.

Una vez restablecida la energía, el servicio hidráulico no se normaliza de manera automática. Es necesario reiniciar equipos, estabilizar presiones y recuperar niveles en tanques de almacenamiento, proceso que puede tardar varias horas dependiendo de la magnitud del corte.

En diversas colonias de Cancún y en sectores de Isla Mujeres, vecinos han reportado que los cortes eléctricos han sido el detonante de la baja presión en el suministro de agua. “Cuando se va la luz, después se resiente el agua”, señaló una habitante de la zona norte de la ciudad.

Un fenómeno que no es nuevo

La presión sobre la infraestructura eléctrica de la región ha sido reconocida en ocasiones anteriores. En agosto pasado, autoridades municipales de Benito Juárez supervisaron trabajos de la Comisión Federal de Electricidad (CFE) tras múltiples reportes ciudadanos por apagones en el Polígono Sur de Cancún.

En ese contexto, representantes de la División Peninsular de CFE señalaron que la demanda eléctrica en la región ha crecido a doble dígito, impulsada por el crecimiento urbano y la expansión poblacional, lo que ha requerido la creación de nuevos circuitos para evitar sobrecargas.

Asimismo, en marzo de 2025 se registró un apagón masivo que afectó simultáneamente a Cancún, Playa del Carmen e Isla Mujeres, evidenciando la vulnerabilidad de servicios interconectados como el suministro eléctrico y el agua potable.

Especialistas en infraestructura urbana explican que en ciudades como Cancún, donde el abastecimiento depende de sistemas de bombeo continuo debido a las características del subsuelo, cualquier variación eléctrica tiene impacto inmediato en la distribución.

Servicios interdependientes

El crecimiento acelerado de la zona norte de Quintana Roo ha incrementado tanto la demanda energética como la hidráulica. Esta interdependencia convierte a la estabilidad eléctrica en un factor clave para garantizar la continuidad del suministro de agua.

Mientras continúan los trabajos de mantenimiento y fortalecimiento de la red eléctrica en distintos puntos de la región, autoridades han reiterado que la operación del sistema hidráulico se normaliza conforme se estabiliza el suministro de energía.

La situación vuelve a evidenciar cómo la infraestructura de servicios básicos en ciudades de rápido crecimiento requiere coordinación permanente y fortalecimiento constante para evitar afectaciones en cadena. (Agencia Noticaribe)

 

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