Por Rafael Briceño
CHETUMAL, MX.- Como resultado del diagnóstico efectuado a las obras que se realizan en el “Parque de la Memoria Baalam Tun”, donde se reproducen estructuras arqueológicas con piedras desmontadas y extraídas de sus sitios de emplazamiento original, investigadores pertenecientes a la Comisión de Patrimonio del Sindicato Nacional de Profesores de Investigación Científica y Docencia del INAH interpusieron una denuncia ante la Fiscalía General de la República para detener de inmediato los trabajos y sancionar a los responsables por la afectación y destrucción derivadas del traslado del patrimonio nacional.

Los especialistas consideraron que la pretensión de presentar un supuesto parque arqueológico constituye una simulación, realizada en medio de múltiples irregularidades que dañan el patrimonio cultural.
De acuerdo con el documento emitido, resultado de la inspección realizada en noviembre de 2025, los investigadores detectaron que los vestigios arqueológicos desmantelados no corrían riesgo por el paso del Tren Maya, por lo que su traslado fue innecesario y constituye una destrucción atroz del patrimonio arqueológico. Además, señalaron que las estructuras fueron retiradas con el uso de trascabos y que la reconstrucción en el denominado Parque de la Memoria representa una falsificación y un fraude académico, científico y humano, que calificaron como de “lesa arqueología”.
Detallaron que las piedras fueron extraídas de los monumentos arqueológicos y que los 47 edificios originales quedaron in situ con sus rellenos expuestos, sin protección alguna, lo que —afirmaron— significa una “destrucción premeditada” del patrimonio, ya que los restos abandonados quedaron expuestos a la erosión y al saqueo.
Insistieron en que los monumentos afectados no estaban en peligro inmediato por las obras del Tren Maya, pues se encontraban dentro de las áreas autorizadas y no resultaban dañados directamente por la construcción.
Los investigadores añadieron que el Parque de la Memoria Baalam Tun ofrece una impresión errónea, ya que, si bien la reconstrucción utiliza piedras originales, el material de relleno es sascab y arena, lo que genera la apariencia de ruinas auténticas intactas. “Además, incumple con las recomendaciones internacionales de restauración, ya que no están delimitadas cuáles son piezas originales y cuáles no”, concluyeron. (Noticaribe)









