Medios internacionales señalan que, tras la muerte del líder supremo de Irán, Alí Jamenei, la Asamblea de Expertos habría designado como sucesor a su hijo, Mojtaba Jamenei, de acuerdo con un reporte citado por el New York Post.
Según versiones difundidas por agencias iraníes y retomadas por medios occidentales, Mojtaba Jamenei fue seleccionado para asumir el cargo más alto del sistema político-religioso iraní, mientras se preparan las ceremonias fúnebres de su padre en la ciudad santa de Mashhad, uno de los principales centros de peregrinación chiita del país.

¿Quién es Mojtaba Jamenei?
Mojtaba Jamenei, de 56 años, es uno de los seis hijos que tuvo el ayatolá Alí Jamenei. Aunque no ha ocupado cargos públicos de alto perfil, durante años ha sido señalado por analistas y diplomáticos como una figura influyente dentro del aparato político y de seguridad iraní, especialmente por su cercanía con sectores conservadores y con la Guardia Revolucionaria.
Diversos reportes previos ya lo mencionaban como posible aspirante a la sucesión, en un sistema donde el líder supremo concentra amplios poderes sobre las Fuerzas Armadas, el Poder Judicial, la política exterior y los principales órganos de supervisión del Estado.
De acuerdo con la Agence France-Presse, Mojtaba fue sancionado por el gobierno de Estados Unidos en 2019, bajo acusaciones de representar los intereses de su padre y de participar en la consolidación del poder del círculo más cercano al líder supremo. Washington lo incluyó en su lista de personas bloqueadas en el marco de su política de “máxima presión” contra Teherán.
El proceso de sucesión en Irán
La designación del líder supremo corresponde formalmente a la Asamblea de Expertos, órgano compuesto por clérigos elegidos por voto popular que tiene la facultad constitucional de nombrar y, en teoría, destituir al líder. Sin embargo, especialistas han advertido que el proceso suele estar fuertemente influido por equilibrios internos entre facciones religiosas, militares y políticas.
La eventual llegada de Mojtaba Jamenei reforzaría la continuidad del ala conservadora en el poder y podría ser interpretada por críticos como una consolidación dinástica dentro de la República Islámica, fundada en 1979 tras la Revolución encabezada por el ayatolá Ruhollah Jomeini.
Hasta el momento, las autoridades iraníes no han difundido un anuncio oficial detallado sobre la transición, mientras la comunidad internacional observa con cautela los posibles efectos de este relevo en un contexto regional marcado por tensiones militares y sanciones económicas. (Agencias)












