PLAYA DEL CARMEN, MX.– Con el objetivo de aprovechar energía eléctrica que normalmente se disipa en el sistema y disponer de ella en momentos de alta demanda o emergencias, fueron presentados dos proyectos para instalar Sistemas de Almacenamiento de Energía (SAE) en la Riviera Maya.

Las propuestas fueron ingresadas este fin de semana ante la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) por las empresas Atlántica y Quartux Almacenamiento de Energía SAPI de CV, como parte de un trámite para el cambio de uso de suelo en terrenos de 1.5 hectáreas cada uno, mediante el procedimiento unificado tipo B.
El primer proyecto se ubicaría en un predio de la zona conocida como Kantenah, al sur de Playa del Carmen, mientras que el segundo se plantea a unos 200 metros al norte de la subestación Riviera Maya, localizada en el municipio de Puerto Morelos.
De acuerdo con la documentación presentada, cada sistema tendría una capacidad de transformación de 20 megawatts y almacenamiento de hasta 60 megawatts-hora (20 MW/60 MWh).

Las empresas promotoras prevén un periodo aproximado de 12 meses para las labores de preparación del sitio, así como la construcción de la infraestructura civil y electromecánica, incluida su puesta en operación. Posteriormente, el sistema funcionaría por tiempo indefinido.
En el caso del proyecto denominado SAE Kantenah, se contempla su instalación en el predio San Francisco, al sur de Puerto Aventuras, dentro de la Unidad de Gestión Ambiental 12 del corredor CALICA–Akumal.
Según el documento, el proyecto no se ubica dentro de ningún polígono de área natural protegida, aunque sí se encuentra dentro de la zona de influencia de la Reserva de la Biosfera Caribe Mexicano y cercano al Área de Protección de Flora y Fauna Felipe Carrillo Puerto, región que concentra una alta diversidad biológica del estado.
En esa zona se registra alrededor del 61% de la riqueza de anfibios de Quintana Roo, el 40% de los reptiles, así como 437 especies de plantas vasculares —equivalentes al 26% del total estatal—, además del 63% de las especies de aves y cerca del 32% de los mamíferos.
El estudio reconoce que entre los principales impactos ambientales potenciales se encuentran la remoción de vegetación, el sellamiento del suelo por la infraestructura, así como emisiones de gases durante la construcción, posible erosión y afectaciones al suelo y al agua por residuos o derrames.
También se menciona que podrían presentarse cambios en la abundancia y distribución de especies de flora y fauna, por lo que los promoventes plantean la aplicación de diversas medidas de prevención y mitigación.
De concretarse, estos sistemas de almacenamiento permitirían contar con reservas de energía eléctrica que podrían utilizarse en momentos de alta demanda, como ocurre durante los periodos de calor intenso, cuando el uso masivo de equipos de aire acondicionado provoca sobrecargas en la red y apagones en colonias y fraccionamientos de Playa del Carmen. (Noticaribe)









