COZUMEL, MX.- A diez años de la declaratoria de la Reserva de la Biosfera Isla Cozumel, autoridades ambientales señalaron que este instrumento ha permitido fortalecer acciones de conservación y ampliar el conocimiento científico sobre los ecosistemas de la isla.

El director del Instituto de Biodiversidad y Áreas Naturales Protegidas de Quintana Roo, Javier Carballar, indicó que este aniversario permite reafirmar la importancia de proteger los ecosistemas, tanto por su valor en biodiversidad como por los servicios ambientales que brindan a la población.
Explicó que durante esta década se han registrado avances en tres ámbitos principales, el social, el ambiental y el institucional, con una mayor participación de la comunidad en los procesos de conservación y en la comprensión de la importancia de preservar los ecosistemas.
En el plano ambiental, señaló que se han fortalecido diversos esquemas de protección y manejo, además de impulsar proyectos con financiamiento internacional orientados a mejorar la gestión de Áreas Naturales Protegidas (ANP) tanto federales como estatales.

Indicó que en estos años se han incrementado los estudios científicos y programas de monitoreo en arrecifes, selvas, humedales y otros ecosistemas presentes en la isla, lo que ha permitido contar con mayor información científica que la disponible al momento de la declaratoria.
Carballar explicó que el instituto no desarrolla directamente las investigaciones, pero participa facilitando procesos, colaborando con instituciones académicas y dando seguimiento a los resultados para apoyar la toma de decisiones en materia ambiental.
El funcionario subrayó que el desarrollo económico debe considerar la presencia de ANP y respetar los ecosistemas, especialmente en territorios insulares como Cozumel, donde la biodiversidad es alta y los ecosistemas presentan mayor fragilidad.

Señaló que prevenir daños ambientales resulta más viable que intentar restaurarlos posteriormente, ya que los procesos de recuperación suelen ser más complejos y costosos.
También reconoció que la conservación enfrenta limitaciones presupuestales debido a las múltiples necesidades que existen en el país, lo que obliga a buscar recursos adicionales, incluso de origen internacional, para fortalecer las acciones de protección ambiental.
Fue el 19 de marzo cuando esta reserva —que protege más de 134,000 hectáreas, abarcando selvas, humedales y arrecifes— fue incorporada de manera oficial a la Red Mundial de Reservas de la Biosfera del Programa del Hombre y la Biosfera (MaB, por sus siglas en inglés), de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

De acuerdo con datos del Gobierno de México, la reserva cuenta con una superficie de 134,624.17 hectáreas (1,346.24 km2), extensión comparable al tamaño de la Ciudad de México. (Agencia SIM)









