La Secretaría de Hacienda redujo los estímulos fiscales a las gasolinas y el diésel, por lo que a partir del 11 de abril los consumidores deberán pagar una mayor proporción del Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) por cada litro de combustible.
Este ajuste ocurre en un contexto de caída en los precios internacionales del petróleo, lo que disminuye la necesidad de aplicar subsidios elevados para contener el costo de los combustibles.
Cada semana, el gobierno federal determina el porcentaje de apoyo al IEPS con base en variables como el tipo de cambio, los precios internacionales y los costos logísticos, con el objetivo de evitar volatilidad en los precios al consumidor.
En semanas previas, los estímulos habían alcanzado niveles relevantes, como 31.34% para la gasolina Magna, 18.48% para la Premium y hasta 81.20% para el diésel, lo que reducía significativamente el monto del impuesto pagado por los usuarios.
Sin embargo, con la disminución de estos apoyos, los automovilistas enfrentarán un mayor pago de IEPS, lo que podría reflejarse en un incremento en el precio final de los combustibles.
El IEPS es un impuesto indirecto que se aplica a la venta de gasolinas, entre otros productos, y que, en la práctica, es trasladado al consumidor final en el precio por litro.
Este tipo de ajustes forma parte de la política fiscal del gobierno para equilibrar la recaudación y el control de precios, en un entorno marcado por la volatilidad de los mercados energéticos internacionales. (Agencias)













