Un tiroteo ocurrido este domingo en Shreveport, Luisiana, dejó ocho menores muertos, en un caso que las autoridades investigan como un episodio de violencia doméstica y que expone nuevamente la magnitud de la violencia armada en Estados Unidos.

El agresor, identificado como Shamar Elkins, asesinó a siete de sus propios hijos y a otro menor en distintos puntos de la ciudad. Las víctimas tenían entre uno y 14 años. Tras los ataques, el hombre huyó, robó un vehículo y murió abatido por la policía durante una persecución.

Los hechos se extendieron a varias viviendas, lo que complicó la intervención de las autoridades. En total, al menos diez personas resultaron heridas por arma de fuego, entre ellas dos mujeres adultas —una en estado grave— y un adolescente que se lanzó desde un tejado para escapar.

Versiones preliminares apuntan a que el ataque se originó en el entorno familiar, lo que refuerza la hipótesis de un caso extremo de violencia doméstica

La magnitud del crimen —por el número de víctimas y su edad— lo convierte en uno de los episodios más graves recientes en esa ciudad y reabre el debate sobre el acceso a armas y la incapacidad institucional para contener este tipo de hechos en Estados Unidos, donde los tiroteos masivos continúan siendo recurrentes. (Agencias)

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