CANCÚN, MX.- Lo que hace una década era una Zona Federal Marítimo Terrestre (Zofemat) de 12 metros de arenales en Playa del Niño en Puerto Juárez y con una longitud de 250 metros de frente de playa, hoy queda reducida a dos metros, es decir, el 83 por ciento de espacio, dadas las condiciones de pérdida por las corrientes marinas que arrastran la arena hacia otro sitio.

Ubicada en Puerto Juárez, a solo 10 minutos del centro de Cancún, Playa El Niño es una playa pública muy popular entre los residentes locales y algunos turistas llegan a disfrutar de los restaurantes. Sus aguas son tranquilas, poco profundas y con oleaje suave, lo que la hace ideal para familias con niños pequeños.

La playa recibe visitas desde temprana hora y hasta altas horas de la noche, donde todo tiempo hay vigilancia policiaca, pues cuenta con una caseta para tal fin. Son precisamente los visitantes asiduos los que revelan que “la playa ha perdido espacio, cada vez hay menos lugar para tender una toalla o disfrutar de los alimentos”, comentan.

Aunque desde hace años la playa está delimitada por una propiedad privada, que también perdió sus arenales, lo que resta de espacios públicos sufre una disminución teniendo su punto más ancho a partir de la zona de restaurantes, donde algunos ya no cuentan con playa.

Algunas recomendaciones son: Llegar temprano, especialmente los fines de semana, ya que es muy visitada por familias locales. Lleva efectivo si planeas comprar comida en la zona. No hay renta de camastros ni servicios de playa tipo resort, por lo que se recomienda llevar sillas, sombrilla y lo necesario para mayor comodidad. Usa protector solar biodegradable para proteger el ecosistema marino. Aprovecha la cercanía para visitar Isla Mujeres desde el muelle.

 Al respecto, Christine Elizabeth Mc Coy Cador y Ana Pricila Sosa Ferreira, profesoras investigadoras de la Universidad del Caribe, concluyen que “la erosión es un fenómeno natural en las playas a causa de huracanes y diversos movimientos del mar, sin embargo, la arrogancia de las autoridades de pensarse intocables les llevó a no escuchar a expertos que señalaron que debía construirse con metros de alejamiento de la duna y no a pie de playa con los años fomentaron que los arenales paulatinamente desaparecieran las grandes longitudes de playa. Estos, además, se vieron fuertemente afectados por huracanes como Gilberto y Wilma”. (Agencia SIM)

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