La justicia de Bolivia emitió una orden de captura contra el expresidente Evo Morales luego de que no se presentara al inicio del juicio oral que enfrenta por presunta trata agravada de personas, proceso relacionado con una supuesta relación con una menor de edad durante su mandato presidencial.

Former Bolivian President Evo Morales looks on during an interview with Reuters, in Mexico City, Mexico November 15, 2019. REUTERS/Edgard Garrido

El tribunal de Tarija declaró en rebeldía al exmandatario tras su ausencia en la audiencia, por lo que también ordenó su arraigo y la ejecución de medidas judiciales para garantizar su comparecencia ante la justicia boliviana.

La Fiscalía sostiene que Morales habría mantenido una relación con una adolescente de 15 años, con quien presuntamente tuvo una hija en 2016, cuando aún era presidente de Bolivia. Según el Ministerio Público, existen más de 170 elementos de prueba y testimonios que respaldarían la acusación.

La defensa del exmandatario rechazó la resolución judicial y argumentó que Morales no fue notificado personalmente sobre el juicio, sino mediante edictos, lo que calificó como una irregularidad procesal. Sus abogados insistieron en que el caso forma parte de una persecución política impulsada por el actual gobierno boliviano.

Desde octubre de 2024, Morales permanece en la región del Chapare, en Cochabamba, resguardado por simpatizantes y organizaciones campesinas que han impedido anteriores intentos de detención.

El caso ha profundizado la tensión política en Bolivia, donde persiste la confrontación entre el exlíder del Movimiento al Socialismo (MAS) y el gobierno encabezado por el presidente Rodrigo Paz. Morales ha denunciado que enfrenta una estrategia de “lawfare” para impedir su participación política y desacreditarlo públicamente. (Agencias)

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