Documentos fiscales del Servicio de Administración Tributaria (SAT) confirmaron que el buque Challenge Procyon, asegurado en marzo de 2025 en el puerto de Tampico por transportar combustible ilegal, ingresó a México con más de 20.9 millones de litros de diésel y no con los 10 millones de litros reportados oficialmente por las autoridades federales en aquel decomiso considerado “histórico”.

La investigación publicada por Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) revela que, con base en expedientes de la Agencia Nacional de Aduanas de México (ANAM), al menos la mitad del combustible desapareció sin que hasta ahora exista una explicación oficial sobre su destino. El caso ha sido señalado como un posible ejemplo de que “huachicolearon el huachicol”.
De acuerdo con los documentos revisados, el cargamento fue importado por la empresa Intanza bajo la declaración falsa de “aditivos para aceites lubricantes”, cuando en realidad se trataba de diésel. Tras análisis técnicos y revisiones fiscales, el SAT concluyó que la carga equivalía a 20 millones 944 mil litros de combustible.
Las autoridades estimaron que el esquema permitió una evasión fiscal superior a los 190 millones de pesos, debido a que el combustible ingresó al país sin el pago correspondiente de impuestos, incluido el IEPS. El expediente señala que por cada pipa con aproximadamente 49 mil litros de diésel ilegal se omitieron contribuciones cercanas a los 477 mil pesos.
El caso derivó además en investigaciones por presuntos vínculos entre funcionarios portuarios, aduanales y empresas relacionadas con la red de contrabando. Entre los señalados apareció Francisco Javier Antonio Martínez, entonces director de Administración de la ASIPONA de Tampico, quien posteriormente fue destituido y detenido junto con otros funcionarios ligados al tráfico ilegal de combustible.
En las últimas semanas, las autoridades federales han intensificado operativos contra redes de huachicol fiscal y robo de hidrocarburos. Apenas esta semana fue detenido en Nuevo León José Antonio “N”, presunto líder de una célula del Cártel del Noreste vinculada al contrabando de combustible relacionado con el buque Challenge Procyon.
Además, la Fiscalía General de la República localizó recientemente un túnel clandestino conectado a instalaciones de Pemex en Santa Catarina, Nuevo León, utilizado para extraer hidrocarburos mediante un sistema similar a los empleados por grupos del crimen organizado para el tráfico de drogas. (Ver reportaje completo de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad)












