PLAYA DEL CARMEN, MX.- El número de hombres trabajadores de la hotelería con tendencias suicidas ha descendido en el municipio, pero esa cifra ahora ha sido reemplazada por la de jóvenes, mayormente mujeres, con problemas emocionales a menudo ligado al abuso de sustancias.
Antonio Uribe, secretario de Salud de Playa del Carmen, comentó que en el arranque de la administración, hicieron un perfil de quienes tienen mayor tendencia al suicidio, resultando ser hombres de entre 20 y 40 años de edad, empleados en la hotelería. A través de un programa en colaboración con el sindicato CROC, se enfocaron en concientizar y brindar atención psicológica a este sector, logrando reducir el índice de suicidios en 60%.

Sin embargo, ahora en los Centros de Salud han detectado que quienes más acuden a consulta psicológica por temas de depresión son jóvenes, mayormente mujeres entre los 16 y 25 años de edad, muchas de ellas con problemas de abuso de sustancia.
El funcionario indicó que en cada uno de los cuatro Centros de Salud actualmente en operación, brindan atención psicológica a entre ocho y nueve personas por día. Dependiendo de la severidad de su depresión, algunos son referidos con el psiquiatra con el que cuenta el ayuntamiento.
El psiquiatra del municipio también atiende a pacientes que son directamente referidos por el Hospital IMSS-Bienestar, cuando detectan este tipo de problemas emocionales.
FALTAN MÁS PSIQUIATRAS
Entrevistada por separada, Sandra Mendieta, psicóloga y maestra en terapia conductual, indicó que un 30% de quienes atiende padecen depresión. En los casos graves, toca referirlos con el psiquiatra del municipio, pero éste ya está saturado.
“El municipio tiene un psiquiatra, pero se satura”, comentó. “Hay particulares, pero pocos pueden costearlos. Hacen falta más (psiquiatras), pero que sean gratuitos.”
Los factores que llevan a la depresión son muchos, pero incide la soledad, algo que es común en una ciudad como Playa del Carmen, que recibe a mucha gente de otros estados. También afecta el consumo de drogas, el exceso de trabajo y la falta de actividades de esparcimiento.
“De alguna forma quienes consumen en su mayoría es porque no quieren enfrentar lo que están viviendo”, comentó.
Esta población lo que busca es evadir sus problemas, en lugar de enfrentarlos, pero al final resultan sintiéndose peor, al regresar a su realidad.
Muchos quienes trabajan en la industria turística regresan a casa muy tarde, sin posibilidad de realizar alguna actividad para distraerse, añadió. En su día libre, deben realizar tareas domésticas o atender pendientes, lo que puede resultar agobiante. (Noticaribe)









