COLOMBIA.- La cerrada contienda presidencial en Colombia perfila un escenario adverso para los gobiernos de izquierda de América Latina y, particularmente, para la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, quien podría perder a uno de sus principales aliados regionales si se confirma la victoria del candidato conservador Abelardo de la Espriella.

Los primeros resultados y encuestas de salida difundidos este domingo colocaban a De la Espriella con una ligera ventaja sobre el senador izquierdista Iván Cepeda, heredero político del proyecto impulsado por el presidente saliente Gustavo Petro. La diferencia entre ambos candidatos se mantiene dentro de un margen estrecho, aunque las tendencias apuntaban hacia un cambio de signo político en la Casa de Nariño.
De concretarse este resultado, Colombia se sumaría a una tendencia regional que en los últimos años ha fortalecido a gobiernos de derecha o centroderecha en diversos países latinoamericanos, reduciendo el peso político de los bloques progresistas que habían ganado terreno durante la década pasada.
Para Claudia Sheinbaum, la eventual salida de la izquierda colombiana del poder representaría la pérdida de un socio estratégico en la región. Durante la administración de Gustavo Petro, Colombia mantuvo coincidencias con México en temas como la integración latinoamericana, la política migratoria, el fortalecimiento de organismos regionales y una visión crítica hacia algunas posturas tradicionales de Washington.
Abelardo de la Espriella, abogado y empresario identificado con posiciones conservadoras, ha basado su campaña en propuestas de mano dura contra la delincuencia, reducción del tamaño del Estado, impulso al sector energético tradicional y revisión de varias de las políticas implementadas por Petro.
La eventual derrota de Iván Cepeda también tendría implicaciones para el llamado bloque progresista latinoamericano, integrado por gobiernos y liderazgos de izquierda que actualmente buscan coordinar posiciones en asuntos económicos, ambientales y diplomáticos. Con Colombia fuera de ese grupo, la capacidad de influencia regional de ese sector podría verse disminuida.
La elección colombiana es observada con atención en toda América Latina debido a que representa una de las definiciones políticas más relevantes de 2026 y podría reconfigurar los equilibrios ideológicos en la región durante los próximos años. (Agencias)










