CIUDAD DE MÉXICO— El exgobernador de Quintana Roo, Roberto Borge Angulo, abandonó el Centro Federal de Rehabilitación Psicosocial (CEFEREPSI), en Morelos, luego de permanecer nueve años privado de la libertad. A partir de ahora continuará en prisión domiciliaria el proceso penal que aún enfrenta por el presunto delito de operaciones con recursos de procedencia ilícita (lavado de dinero), informaron fuentes federales.

La salida del exmandatario fue posible después de que, en mayo pasado, un juez federal lo absolviera del delito de delincuencia organizada, por lo que el único proceso penal que permanece vigente en su contra es el relacionado con presunto lavado de dinero. Como parte de las medidas cautelares, deberá portar un brazalete electrónico y cumplir con diversas restricciones impuestas por la autoridad judicial.
Borge Angulo fue detenido en junio de 2017 en Panamá, cuando intentaba abordar un vuelo con destino a Francia. Posteriormente fue extraditado a México, en enero de 2018, para enfrentar diversas acusaciones derivadas de presuntos actos de corrupción cometidos durante su administración al frente del gobierno de Quintana Roo, entre 2011 y 2016.
Entre las investigaciones que aún enfrenta se encuentra la relacionada con la presunta venta irregular de 25 inmuebles del patrimonio estatal, cuyo valor comercial fue estimado en alrededor de cinco mil millones de pesos, caso por el que la Fiscalía General de la República mantiene la acusación por lavado de dinero.
En 2023, un juez federal ya había autorizado que el exgobernador llevara ese proceso en prisión domiciliaria, bajo el pago de una garantía económica de 10 millones de pesos y el uso de un dispositivo de localización electrónica; sin embargo, la medida no pudo ejecutarse mientras permanecía sujeto al proceso por delincuencia organizada, del que finalmente fue absuelto. (Agencias)









