PLAYA DEL CARMEN, MX.- Martine Ragné, ciudadana francesa de la tercera edad, quien residía en Ciudad de México, sufrió una fractura que la mantiene postrada en una cama del Hospital IMSS-Bienestar de esta ciudad, sin documentos actuales, sin recursos y sin la ayuda del Consulado de Francia, pese a haber sido contactados por varias personas para informarles de esta situación.

La mujer, quien tiene 76 años de edad, caminaba por la Quinta Avenida cuando fue derribada por la correa extendida de un perro, lo que le causó una fractura de cadera. Aunque la dueña de este animal prometió hacerse cargo de los gastos, ella se dio a la fuga en cuanto llegó la ambulancia. Eso ocurrió hace tres semanas.
Desde entonces, Martine Ragné ha permanecido internada en el mencionado hospital de Playa del Carmen en vana espera de ser tratada, ya que el personal ha dicho que no tienen posibilidades de realizar la cirugía que ella requiere, por falta de equipo y cirujano. Tampoco hay alguna gestión para transferirla a otro nosocomio, por ser extranjera y carecer de un CURP. Su única posibilidad sería ser transferida a una clínica particular, pero ella carece de los recursos para ello.
Quienes la conocen indican que ella cuenta con un departamento y vehículo en la Ciudad de México, pero ningún domicilio o recursos en Playa del Carmen. No tiene familiares en el país quienes puedan auxiliarla y sus únicos documentos están vencidos, pues los que tenía en regla se los robaron.

A petición de ella, varios ciudadanos playenses contactaron al Consulado de Francia, para ayudarles a contactar a su familia en Francia y gestionarle un acta de nacimiento o algún tipo de identificación, pero ese organismo se ha negado a intervenir.
En respuesta a llamadas telefónicas, correos electrónicos y mensajes por redes sociales, el Consulado al inicio señaló que ya revisaba la situación, pero después, sin evidencias de ello y en contra a lo que se le ha explicado, señala que Martine Ragné “cuenta con una red de contactos en el país, además de una actividad profesional variada.”
En una llamada telefónica lograda con la paciente, con un celular ingresado a escondidas al hospital, el personal del Consulado confirmó el relato de lo ocurrido, pero por haber dicho la septuagenaria que ella “no quería causar problemas”, de inmediato se desentendieron de todo el asunto, y han declarado de forma engañosa que es ella la que no desea la intervención suya ni que se contacte a familiares.

Para Martine Ragné, su continuado confinamiento en una cama le ha generado un estrés a tal grado que ya se comporta de forma agresiva con quienes acuden a verla y exige a gritos ser dada de alta. Debido a su avanzada edad, se teme por su estado mental, ante el riesgo real de que caiga en un estado irreversible de demencia, a causa de este malestar.
En el hospital tienen prohibido el ingreso de teléfonos celulares, por lo que ella está incomunicada y sus únicas pertenencias, una bolsa con algunos cambios de ropa y artículos personales, están bajo resguardo, lejos de su alcance.

Personas que conocen de esta situación solicitan por este medio al Consulado de Francia que, por razones humanitarias, hagan esfuerzos en contactar a una sobrina de Martine Ragné, ubicada en su país, además de gestiones para lograr el traslado de la paciente a algún hospital donde pueda recibir la cirugía que requiere. (Noticaribe)









