Por Rafael Briceño
CHETUMAL, MX.- Un aparente error en el proceso de intervención quirúrgica a la que fue sometido en la clínica del Instituto Mexicano del Seguro Social mantiene a un joven en una silla de ruedas; aunque el hecho fue denunciado ante la Fiscalía General del Estado no hay avances y las autoridades médicas pretenden deslindarse del caso y proteger a la médico responsable.
Carmen de Jesús Peraza Pinto ingresó al hospital por un cuadro de apendicitis el 16 de septiembre y fue intervenido, ante el riesgo de peritonitis.

Un error en la aplicación de la anestesia raquídea, le ocasionó daño en la médula espinal y, al salir del quirófano, ya no podía caminar aunque el especialista aseguró que se trataba de una hinchazón y en meses recuperaría la movilidad en la parte inferior.
Sin embargo, Peraza Pinto solicitó una segunda opinión médica en una clínica particular, donde se le dictaminó lesión grave y tardaría más de un año en recuperarse, mediante un tratamiento caro y dilatado.
El estar en silla de ruedas le ha impedido trabajar y por su edad no puede ser pensionado y sólo recibe cuatro mil pesos al mes por incapacidad, cantidad que gasta en pocos días en medicamentos para mitigar los dolores.

Explicó que fue enviado una vez a la Clínica de Playa del Carmen, donde fue valorado por el caso.
Azucena Pinto Hernández, madre del joven, exige justicia porque no hay la certeza de que su hijo vuelva a caminar.
Señaló que, además de negligencia médica, los tratos al interior de la clínica fueron degradantes e indignantes, ya que en ocasiones le servían comida descompuesta y parte del trato inhumano, la atención médica siempre fue pésima.
Exigió la intervención de las autoridades para que se haga justicia y se castigue al responsable de que su hijo no pueda caminar. (Noticaribe)










