Alex Tonatiuh Márquez Hernández, director general de Investigación Aduanera en la ANAM, está siendo investigado por autoridades federales por su presunto involucramiento en una red de lavado de dinero y operaciones financieras irregulares por 257 millones de pesos, de acuerdo con un reportaje del periódico El Universal que se publica en primera plana.

Según indagatorias del SAT, la UIF y la Secretaría de la Función Pública, Márquez recibió 2.6 millones de pesos en efectivo entre 2019 y 2021, recursos no reportados en sus declaraciones fiscales y completamente desproporcionados respecto a sus ingresos como funcionario público.
La investigación lo vincula además con Aledo S.A. de C.V., una empresa fachada relacionada con operaciones de contrabando y huachicol fiscal. En ella figura como representante legal Héctor Antonio Ruiz Ángel, subdirector de Recaudación en la propia Agencia Nacional de Aduanas, quien también comparte nexos con otras dos firmas sospechosas: Gold Sterling y Hakun.
Según el periódico, estas compañías comparten domicilios fiscales y fueron utilizadas, según la pesquisa, para canalizar millonarios recursos mediante facturas falsas, simulación de operaciones y triangulación de dinero entre prestanombres, lo que sugiere una estructura organizada para defraudar al fisco.
Colección de relojes y vida de lujo
Pese a que reporta ingresos por menos de un millón de pesos entre 2019 y 2025, Márquez presume una colección personal de relojes de lujo valuada en 7.7 millones de pesos, lo que ha encendido alertas entre investigadores del SAT y organizaciones civiles.
La Unidad de Inteligencia Financiera también indaga posibles vínculos del funcionario con importadores de vehículos de lujo desde Estados Unidos que habrían pagado sobornos para facilitar el ingreso ilegal de autos con valores subestimados.
Red de vínculos y operaciones simuladas
En la red también aparece Alejandro Enrique Arcos Moreno, secretario particular del entonces titular de Aduanas, Rafael Marín Mollinedo. Arcos figura como apoderado de varias empresas utilizadas en este esquema de lavado y ha sido relacionado con Ricardo Octavio Flores Arcos, señalado por su rol como presunto operador financiero.
La dirección fiscal de varias de estas compañías conduce al mismo domicilio en la alcaldía Cuauhtémoc, Ciudad de México: Puebla 41, Interior 10-I, Departamento 102, una ubicación que se repite en los registros del SAT y que refuerza la hipótesis de una estructura fachada.
MCCI ya había documentado irregularidades
En 2022, Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI) publicó un reportaje que revelaba la riqueza inusual de Márquez Hernández y sus vínculos con importaciones sospechosas. Sin embargo, no hubo acciones sancionatorias en ese momento. Hoy, con nuevas evidencias fiscales y una investigación formal abierta, el caso podría derivar en sanciones administrativas y penales. (Con información de El Universal)













