WASHINGTON, D.C. — Susie Wiles, jefa de Gabinete de la Casa Blanca durante el segundo mandato del presidente Donald Trump, afirmó que el mandatario posee lo que ella describe como “la personalidad de un alcohólico”, a pesar de que Trump no consume alcohol, en declaraciones recogidas por Vanity Fair y replicadas hoy en medios internacionales.
En una serie de entrevistas publicadas por la revista, Wiles atribuyó esa caracterización a la forma en que Trump afronta decisiones y situaciones, comparándola con rasgos que ella reconoce por haber crecido con un padre alcohólico. Afirmó que el presidente actúa con la convicción de que “no hay nada que no pueda hacer”, lo que, según ella, refleja un estilo impulsivo y dominante.
La jefa de Gabinete, una de las colaboradoras más cercanas de Trump, también hizo comentarios sobre otros miembros del gobierno y políticas internas, incluidos cuestionamientos al manejo de la fiscal general Pam Bondi en torno al caso de Jeffrey Epstein y calificativos hacia figuras como el vicepresidente JD Vance.
Contexto y repercusiones
Este tipo de declaraciones no son habituales entre altos funcionarios de la Casa Blanca y han generado un debate amplio en medios estadounidenses. La descripción de Trump como alguien con “personalidad de alcohólico” ocurre en medio de un clima político polarizado y en un momento en que su administración ha sido objeto de críticas tanto por su estilo de liderazgo como por su enfoque en políticas de seguridad, relaciones exteriores y justicia penal.
Analistas y periodistas observan que comentarios internos de funcionarios de alto nivel reflejan tensiones y divisiones internas sobre la dirección del gobierno y la forma de gestionar retos políticos persistentes desde su primer mandato. En particular, la idea de “score settling” —ajuste de cuentas políticas— mencionada por Wiles en las entrevistas ha alimentado discusiones sobre el uso del poder ejecutivo para perseguir a rivales y críticos, algo que medios como The Guardian han señalado como uno de los aspectos más controvertidos de su segunda administración.
Aunque Wiles ha defendido luego su relación con Trump y desestimado algunos enfoques del artículo como un “hit piece”, las declaraciones han sido retomadas por diversos medios internacionales como un indicio de cómo se perciben las dinámicas internas del gobierno de Estados Unidos a niveles muy altos.
Trump, por su parte, no ha hecho declaraciones públicas directas sobre este episodio, y la Casa Blanca hasta ahora no ha emitido una respuesta oficial más allá de críticas a la cobertura mediática de la entrevista. (Agencias)













