CIUDAD DE MÉXICO.– Durante la conferencia matutina, la presidenta Claudia Sheinbaum declaró que el gobierno mexicano no aceptará acusaciones de lavado de dinero contra instituciones financieras si el Departamento del Tesoro de Estados Unidos (FinCEN/Treasury) no proporciona evidencias concretas .
“Si no hay pruebas… no se puede actuar como en cualquier delito.… Hasta ahora, el Tesoro no ha enviado ninguna prueba…”

Sheinbaum subrayó que, en caso de que se presenten pruebas fehacientes, México actuará sin importar quién esté implicado, pero hasta ahora —afirmó— no ha recibido ni nombres, ni montos, ni flujos bancarios vinculados a cárteles.
Ayer, la oficina FinCEN del Departamento del Tesoro estadounidense acusó a Vector Casa de Bolsa, propiedad de Alfonso Romo —exjefe de la Oficina de Presidencia durante el gobierno de AMLO y exasesor económico— de haber permitido el lavado de dinero para los cárteles de Sinaloa y Golfo .
Según FinCEN, entre 2013 y 2021, intermediarios vinculados al Cártel de Sinaloa operaron fondos —incluidos sobornos a Genaro García Luna— a través de Vector, por montos estimados en decenas de millones de dólares . También se mencionan operar en connivencia con bancos Intercam y CIBanco, involucrados en flujos relacionados con opioides.
La Secretaría de Hacienda y Sheinbaum calificaron las acusaciones como “dichos”, sin pruebas presentadas formalmente, y exigieron a EU que comparta documentación detallada para permitir un proceso colaborativo .
Romo fue pieza clave en el sector financiero y en la campaña de AMLO —como puente entre el sector privado y el gobierno—; su cercanía al expresidente vuelve el caso especialmente sensible.
La acusación contra Romo —colaborador cercano de AMLO— expone un terreno embarrado entre política y finanzas, donde revelaciones del extranjero pueden desatar efectos políticos en casa. (Agencias)












