Este viernes 15 de agosto de 2025, en Calakmul, Campeche, los presidentes Claudia Sheinbaum (México), Bernardo Arévalo (Guatemala) y Juan Antonio Briceño (Belice) firmaron un acuerdo histórico para preservar 5.7 millones de hectáreas de la Gran Selva Maya mediante la creación del Corredor Biocultural de la Gran Selva Maya, el mayor de su tipo a nivel mundial.

La iniciativa, sin precedentes, abarca 50 áreas naturales protegidas —12 en México, 27 en Guatemala y 11 en Belice— y beneficiará a aproximadamente dos millones de personas que habitan el territorio.

El corredor busca fomentar la restauración ecológica y cultural a través de políticas de regeneración de suelos, reforestación y autosuficiencia alimentaria. Además, establece un enfoque integral de justicia ambiental y social para combatir la deforestación —en los últimos 20 años se ha perdido un tercio de la cobertura forestal del área—, así como la tala ilegal e incendios forestales.

Este esfuerzo trinacional también incluye planes para la explotación sostenible de la madera, en beneficio de las comunidades locales, y acciones coordinadas para proteger el ecosistema —hogar de especies emblemáticas como el jaguar, la guacamaya roja, el tapir y el quetzal—, muchas de las cuales están en riesgo.

En paralelo, se anunció la posibilidad de expandir el Tren Maya hacia Guatemala y Belice, “como parte de una visión de desarrollo regional sostenible que no comprometa las áreas protegidas”. (Agencias)

Comentarios en Facebook