El gobernador de Michoacán, Alfredo Ramírez Bedolla, rechazó categóricamente tener nexos con el crimen organizado, tras versiones difundidas en redes y medios sobre una presunta investigación en su contra y de dos familiares.
En conferencia de prensa, calificó las acusaciones como infundadas y parte de una “guerra sucia” que busca dañar su imagen. Advirtió sobre el riesgo de la desinformación en redes sociales, aunque dijo mantenerse “tranquilo y sereno”.
Ramírez Bedolla reafirmó su compromiso con la transparencia y la coordinación con el gobierno federal para consolidar el Plan Michoacán por la Paz y la Justicia, impulsado por la presidenta Claudia Sheinbaum, con una inversión superior a 57 mil millones de pesos.
Las declaraciones se dieron en un contexto de tensión política por el asesinato del alcalde de Uruapan, Carlos Manzo, y el próximo arribo del secretario de Seguridad federal, Omar García Harfuch, para supervisar la estrategia de seguridad en el estado.
“El enfoque sigue siendo trabajar por la paz y el bienestar del pueblo de Michoacán”, subrayó el mandatario. (Agencias)













