CIUDAD DE MÉXICO / GUERRERO.— La mañana de este viernes 2 de enero de 2026 se registró un sismo de magnitud preliminar 6.5 con epicentro a 15 kilómetros al suroeste de San Marcos, Guerrero, que fue ampliamente perceptible en la Ciudad de México y varias regiones del país, informó el Servicio Sismológico Nacional (SSN).

El movimiento telúrico ocurrió alrededor de las 07:58 horas y alcanzó una profundidad cercana a los 10 kilómetros, datos que coinciden con las mediciones iniciales difundidas por las autoridades especializadas.
La alerta sísmica se activó en la capital del país, así como en estados como Puebla, Michoacán, Morelos, Oaxaca, Hidalgo y Jalisco, provocando que cientos de personas evacuaran edificios, oficinas y viviendas de manera preventiva.
En la Ciudad de México, a través de los protocolos de seguridad de la red de transporte público, tanto Metro como Metrobús suspendieron temporalmente sus operaciones para inspecciones, aunque posteriormente reportaron que no se detectaron daños estructurales importantes y el servicio se reanudó de forma gradual. Autoridades capitalinas mantienen revisiones de infraestructura, incluidas plazas comerciales, puentes y hospitales, sin que hasta ahora se hayan reportado afectaciones graves.
En Guerrero, habitantes de Acapulco y zonas cercanas al epicentro salieron a las calles tras sentir el temblor y activar las alarmas sísmicas; equipos de protección civil llevan a cabo recorridos preventivos para descartar daños estructurales o incidentes mayores.
Además de este sismo principal, se han reportado réplicas de menor magnitud en la región, como un movimiento de 4.2 registrado también cerca de San Marcos, que podría estar vinculado al evento principal de la mañana.
Hasta el momento, no hay informes oficiales de víctimas mortales ni daños severos, pero las autoridades continúan con el monitoreo y evaluación de posibles efectos tanto en Guerrero como en otros estados que percibieron el temblor.
Este temblor se suma a la intensa actividad sísmica que caracteriza a la región sur de México por su ubicación sobre la zona de subducción entre la placa de Cocos y la placa Norteamericana, que históricamente ha generado movimientos significativos en el país. (Agencias)












