Por Itzel Chan
MÉRIDA, MX.— Aunque en semanas recientes se ha registrado una disminución en los casos de gusano barrenador del ganado (Cochliomyia hominivorax), autoridades y especialistas advirtieron que la plaga no ha sido erradicada y que relajar los protocolos sanitarios podría provocar un repunte, especialmente con el próximo regreso de la temporada de lluvias.
De acuerdo con la Secretaría de Agricultura y Desarrollo Rural, los casos activos de gusano barrenador se redujeron en un 57%, resultado tanto de la aplicación de medidas sanitarias como de condiciones climáticas recientes, menor presencia de lluvias y descenso de temperatura, que limitan temporalmente la proliferación de parásitos externos.
Sin embargo, especialistas subrayaron que este escenario no implica la erradicación del parásito, por lo que la vigilancia epidemiológica permanente y el cumplimiento estricto de los protocolos de bioseguridad continúan siendo indispensables para proteger la sanidad pecuaria y la productividad ganadera del país.
En este contexto, MSD Salud Animal reiteró el llamado al sector ganadero a mantener las medidas preventivas en las unidades de producción. La empresa advirtió que el retorno de las lluvias puede favorecer nuevamente el incremento de casos si se baja la guardia en la atención de heridas, la detección temprana y el tratamiento oportuno del ganado.
“La reducción de casos demuestra que los protocolos funcionan cuando se aplican de forma constante; sin embargo, suspenderlos puede generar rebrotes”, señaló Julio Prates, director de la Unidad de Ganadería de MSD Salud Animal en México, quien insistió en que la bioseguridad debe asumirse como un esfuerzo continuo, no como una respuesta temporal ante picos de infestación.
El gusano barrenador representa un riesgo sanitario directo para la producción de carne y leche, el bienestar animal y la estabilidad económica del sector ganadero. Las larvas suelen desarrollarse en heridas abiertas y zonas sensibles, como el ombligo de los terneros recién nacidos, lo que convierte al manejo oportuno de lesiones en una de las principales líneas de defensa.
“La bioseguridad es una responsabilidad compartida. Acompañamos a los productores con herramientas científicas que les permitan sostener los protocolos de prevención, especialmente en momentos en los que una reducción temporal de casos podría generar una falsa sensación de control”, finalizó Alberto García Escalera, Gerente Técnico de Cuentas Clave de la Unidad de Ganadería de MSD Salud Animal en México.
Ante este panorama, el llamado al sector ganadero es a no relajar las medidas sanitarias, mantener la vigilancia constante en las unidades de producción, atender de inmediato cualquier herida o lesión, reportar casos sospechosos y trabajar de manera coordinada con médicos veterinarios, a fin de evitar nuevos brotes y avanzar hacia una reducción sostenida del impacto del gusano barrenador en México. (Noticaribe)













