CIUDAD DE MÉXICO.— El Senado de la República aprobó el llamado “Plan B” de la reforma electoral impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum; sin embargo, el Partido del Trabajo (PT) frenó uno de los puntos centrales: la posibilidad de adelantar la revocación de mandato para 2027.

La reforma fue avalada en lo general con mayoría calificada —alrededor de 87 votos a favor y 41 en contra—, con el respaldo de Morena y el Partido Verde, pero con reservas impulsadas por el PT que eliminaron las modificaciones al artículo 35 constitucional.

Con este ajuste, el mecanismo de revocación de mandato se mantendrá sin cambios y no coincidirá con las elecciones intermedias de 2027, como planteaba originalmente la iniciativa presidencial.

Durante la discusión, el dirigente petista, Alberto Anaya, dejó en claro que su bancada acompañaría la reforma “en lo general”, pero se deslindó del apartado relacionado con la revocación, marcando así diferencias dentro de la coalición oficialista.

A pesar de este desacuerdo, Morena optó por retirar ese punto para garantizar la aprobación del resto del proyecto, enfocado principalmente en medidas de austeridad y reconfiguración institucional, como la reducción de gastos en órganos legislativos locales y ajustes en estructuras públicas.

El debate evidenció tensiones entre los partidos aliados del bloque gobernante, aunque dirigentes del PT insistieron en que no existe una ruptura y reiteraron su respaldo político al gobierno federal.

Con la aprobación en el Senado, el dictamen fue turnado a la Cámara de Diputados para continuar su proceso legislativo. (Agencias)

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