Por Rafael Briceño
JOSÉ MARÍA MORELOS, MX.– A pesar de que los datos oficiales aseguran una disminución en la incidencia delictiva y resultados positivos en la estrategia de combate a la delincuencia, la presidenta de la delegación de la CANACO en este municipio, Eddy Mayde Caballero Ramos, confirmó el cierre de establecimientos debido a constantes llamadas de extorsión y la nula respuesta de los números de emergencia.

Señaló que la situación económica en el municipio es deficiente por la caída en las ventas, así como por el cierre de negocios derivado de las extorsiones y los intentos de cobro de piso.
“Las llamadas de extorsión son constantes y nos han dado cursos para saber cómo responder y dónde denunciar, pero el problema es que no tenemos respuesta en los números de emergencia que nos han proporcionado”, subrayó.
Indicó que, a través de grupos de WhatsApp, mantienen comunicación entre comerciantes para difundir los números telefónicos de donde provienen las llamadas y evitar contestarlas. Sin embargo, advirtió que el problema se agrava, ya que ahora las llamadas ya no provienen de números foráneos, sino de números locales.
VIDEO | Deficiente respuesta policiaca ante denuncias en José María Morelos; comerciantes denuncian extorsiones https://t.co/FrqsDwGiVu pic.twitter.com/CU6gJrNRUa
— Noticaribe (@Noticaribe) April 26, 2026
“A quienes nos han impartido cursos de capacitación les hemos hecho saber que resultan innecesarios, porque nunca responden. Hemos marcado hasta diez veces y en ninguna ocasión hemos tenido respuesta, por lo que hemos decidido crear nuestro propio grupo de seguridad para protegernos de estas extorsiones”, afirmó.
Añadió que existe un clima de intranquilidad, ya que en las llamadas los extorsionadores proporcionan datos específicos de las familias o aseguran estar vigilando a los comerciantes.
Caballero Ramos indicó que los delincuentes llegan a exigir hasta 50 mil pesos a cambio de no causar daño. Esta situación ha provocado que algunos comerciantes opten por cerrar sus negocios para garantizar su seguridad y evitar trabajar para la delincuencia organizada, mientras que otros prefieren cerrar sin hacerlo público. (Agencia SIM)









