
TULUM, MX– La Dirección de Desarrollo Territorial y Urbano Sustentable del Ayuntamiento de Tulum ejecutó este martes la clausura de una obra vinculada al hotel Oasis Akumal, luego de que se hiciera pública la denuncia de condóminos de Aventuras Akumal por la demolición presuntamente ilegal de un bar de playa.
Inspectores municipales, encabezados por Gregorio Hernández, acudieron al sitio para colocar los sellos de clausura en el área donde se realizaban los trabajos, señalados por los afectados como una intervención sin permisos dentro de una zona en disputa entre el complejo hotelero y el condominio.
Sin embargo, de acuerdo con testimonios recabados en el lugar, minutos después de la colocación de los sellos, trabajadores del hotel habrían cubierto la zona con escombro, en un aparente intento por ocultar la acción de la autoridad y continuar con los trabajos.

La clausura se da un día después de que se difundiera la denuncia pública de los condóminos, quienes acusaron al complejo Oasis —operador en la zona de Akumal— de incurrir en despojo, obras irregulares y posible colusión de autoridades, en un conflicto que se remonta a varios años. Como documentó Noticaribe, los propietarios señalaron la demolición de un bar ubicado en un área común del condominio, presuntamente sin autorización ni licencia municipal.
Los denunciantes han sostenido que dicha construcción, aunque irregular en su origen, formaba parte del polígono original del condominio, hoy invadido por la expansión del desarrollo hotelero, lo que ha intensificado la disputa territorial entre ambas partes.

Este episodio se suma a una serie de señalamientos previos contra el hotel Oasis Akumal, que incluyen la presunta ocupación de una vía pública, la intervención en áreas comunes y el control de espacios dentro del régimen condominal.
Hasta el momento, el Ayuntamiento de Tulum no ha informado si la clausura derivará en sanciones adicionales o en la suspensión definitiva de los trabajos, ni ha precisado si se iniciará un procedimiento administrativo por desacato, tras el intento de ocultar los sellos oficiales.
El caso reaviva cuestionamientos sobre la actuación de las autoridades municipales en conflictos urbanos de alto valor turístico, así como sobre la capacidad de hacer cumplir la ley frente a desarrollos privados en expansión. (Noticaribe)









