JOSÉ MARÍA MORELOS, MX.— La producción de papaya en esta comunidad ya no es lo que era. Hace dos décadas, decenas de familias vivían de este cultivo; hoy, apenas unos cuantos continúan trabajando la tierra.
Alfredo Velázquez Gutiérrez, productor local, recuerda que antes entre 40 y 50 personas se dedicaban a la papaya. Actualmente, señala, son cerca de siete quienes siguen en la actividad, en un contexto marcado por la falta de recursos y el trabajo individual. “Antes se trabajaba en sociedad, había más apoyo y más recursos. Ahora cada quien trabaja por su cuenta con lo poco que tiene”, comentó.

El cambio también se refleja en las condiciones de producción. Los agricultores deben invertir su propio dinero y enfrentar riesgos como las plagas, que pueden acabar con la cosecha. Además, para evitar enfermedades, es necesario dejar descansar la tierra durante varios años, lo que obliga a buscar nuevos espacios para sembrar.
A pesar de las dificultades, la papaya sigue teniendo mercado. Sin embargo, los precios bajos y la incertidumbre han frenado el interés de nuevas generaciones por continuar con esta actividad. “Son muy pocos los que hay ahorita, como unos siete”, añadió el productor.
Actualmente, muchos productores de la zona han optado por enfocarse más en el cultivo de cítricos y sandía. (Noticaribe)










