PLAYA DEL CARMEN, MX.- Las altas temperaturas que afectan actualmente al país representan un riesgo para la salud de la población y anticipan un verano con condiciones extremas en Quintana Roo, advirtió Antonio Morales Ocaña, meteorólogo del municipio de Playa del Carmen, adscrito a la Secretaría de Protección Civil, Prevención de Riesgos y Bomberos.

En entrevista, el especialista explicó que México atraviesa la segunda onda de calor a nivel nacional, con temperaturas superiores a los 34 grados y mínimas de hasta 28 grados durante las madrugadas en la región.

“Es una onda de calor muy severa que nos está afectando”, declaró Morales Ocaña al señalar que la combinación de altas temperaturas, falta de lluvias y escasez de frentes fríos incrementa las afectaciones para distintos sectores de la población.

Indicó que actualmente el océano Atlántico todavía no presenta condiciones favorables para el desarrollo de ciclones tropicales, debido a la presencia de polvo del Sahara y la interacción con ondas tropicales que cruzan la región.

“Está muy extensa la capa de polvo del Sahara, que esto inhibe la formación de nubes y también alguna formación ciclónica”, afirmó.

El meteorólogo agregó que el pronóstico para la temporada de huracanes contempla una mayor actividad ciclónica en el océano Pacífico, debido a las condiciones asociadas con el fenómeno de El Niño y las altas temperaturas oceánicas registradas en esa zona.

Antonio Morales Ocaña, meteorólogo

Precisó que la presencia de sistemas ciclónicos en el Pacífico puede reducir la formación de fenómenos en el Atlántico, debido al desplazamiento de masas de aire hacia las áreas de baja presión.

Morales Ocaña señaló que las temperaturas extremas podrían mantenerse durante el verano y alcanzar niveles superiores a los registrados el año pasado. “Vamos a tener un verano con temperaturas que pueden llegar arriba de los 38 grados y sensación térmica arriba de 50 grados”, advirtió.

Añadió que la presencia constante de polvo del Sahara también está generando afectaciones respiratorias y alérgicas entre la población. “De repente comenzamos con una especie de gripa, lagrimeo y no lo es, sino que es el polvo que estamos aspirando”, explicó.

El especialista recordó que la temporada de huracanes en el Atlántico inicia oficialmente en junio y puede extenderse hasta noviembre, dependiendo de las condiciones atmosféricas y oceánicas que se desarrollen en los próximos meses. (Agencia SIM)

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