El director de la Administración de Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), Terrance Cole, advirtió ante el Congreso estadounidense que las acusaciones contra el exgobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa “son apenas el comienzo” de una ofensiva contra funcionarios mexicanos señalados de colaborar con organizaciones criminales.

De acuerdo con el funcionario, Washington mantendrá las investigaciones contra políticos y servidores públicos que presuntamente hayan facilitado operaciones del narcotráfico, particularmente aquellas relacionadas con el tráfico de fentanilo hacia territorio estadounidense. Cole sostuvo que los funcionarios que protegen a grupos criminales “son igualmente responsables” de la crisis de drogas que enfrenta Estados Unidos.
Las declaraciones ocurren semanas después de que fiscales federales de Nueva York acusaran formalmente a Rocha Moya y a otros funcionarios sinaloenses de presuntamente brindar protección política y operativa al Cártel de Sinaloa a cambio de apoyo electoral y sobornos. El exmandatario ha rechazado los señalamientos y sostiene que las acusaciones carecen de pruebas concluyentes.
En paralelo, la presión política sobre el caso continúa creciendo en México. Legisladores de oposición han solicitado juicio político y desafuero contra Rocha Moya, mientras que la Fiscalía General de la República reactivó investigaciones relacionadas con presuntos nexos entre actores políticos y grupos criminales en Sinaloa. (Agencias)












