Por Itzel chan
MÉRIDA, MX.– La presencia masiva de mosquitos ha encendido las alertas en varios municipios de Yucatán, especialmente en las zonas costeras, donde el fenómeno se ha sentido con más intensidad. En el puerto de Progreso, las autoridades locales reforzaron las estrategias de control ante lo que el alcalde Erick Rihani calificó como “una situación extraordinaria” que afecta no solo al estado, sino a toda la península.
“Estamos pasando por una etapa difícil con el tema del mosquito; creo que es algo extraordinario, pero estamos trabajando en conjunto para salir adelante”, expresó el edil.
Rihani informó que el Ayuntamiento mantiene un plan integral para hacer frente al problema desde distintos frentes.
“Tenemos una campaña de fumigación constante”, señaló, a la que se suma un programa de abatización implementado desde el año pasado y una descacharrización permanente mediante puntos estratégicos donde la ciudadanía puede depositar objetos inservibles sin costo alguno, con el objetivo de eliminar criaderos y mantener la ciudad limpia.

El alcalde anunció también la ampliación de brigadas de fumigación, que pasaron de cuatro a seis, así como un esquema especial de fumigación en los manglares, donde se utilizan productos distintos a los convencionales y en coordinación con el Gobierno del Estado.
“Estamos trabajando con un producto especial en el manglar; no es el mismo que usamos en la ciudad. Este trabajo lo hacemos en conjunto con el gobierno estatal”, detalló.
Asimismo, destacó que se prioriza la atención a los grupos más vulnerables como niñas, niños, personas mayores y pacientes de centros de salud, mediante la entrega de repelentes en escuelas y el apoyo a asilos.
“Estamos distribuyendo paquetes de repelente en las escuelas para que todo el alumnado pueda protegerse”, añadió.

Mosquitos de la ciénaga, los protagonistas del fenómeno
De acuerdo con la Secretaría de Salud de Yucatán, la plaga actual se debe principalmente a condiciones ambientales derivadas de las lluvias recientes, las altas temperaturas y la acumulación de agua en patios, alcantarillas y humedales.
El mosquito predominante es el Aedes taeniorhynchus, conocido como mosquito de la ciénaga o mosquito negro de pantanos, una especie típica de ecosistemas costeros que, arrastrada por vientos y humedad, se desplazó hacia el interior del estado.
Aunque no transmite enfermedades como dengue o zika, su picadura es agresiva y su proliferación ha sido inusual.
Investigadores también han advertido sobre la posible presencia del Aedes vittatus, una especie invasora detectada en Tixkokob, con capacidad de transmitir enfermedades como dengue, zika y chikungunya, aunque el hallazgo aún se encuentra bajo análisis.

Operativos y participación ciudadana
El Gobierno del Estado mantiene un operativo especial de fumigación, con más de 300 brigadistas y 40 unidades aspersoras, que cubren colonias, comisarías y municipios con mayor afectación.
Las autoridades insisten en que la fumigación debe complementarse con la colaboración ciudadana, mediante la limpieza de patios, el vaciado de recipientes con agua y el uso de repelentes y mosquiteros.
Entomólogos locales señalaron que este tipo de invasiones no son nuevas, pero sí más frecuentes debido al cambio climático, la urbanización en zonas de humedal y la alteración de ecosistemas costeros.
“El mosquito de la ciénaga es parte de la fauna natural del litoral, pero cuando los vientos cambian o se destruyen sus hábitats, buscan refugio tierra adentro”, explicaron especialistas.
Mientras tanto, las autoridades estatales y municipales continúan el monitoreo entomológico y las acciones preventivas para evitar que este fenómeno derive en brotes de enfermedades. (Noticaribe)













