SIGUEN LAS ‘REFORMAS’: Aprueban con 331 votos la Ley de la Industria Eléctrica y Geotérmica y cambios a la de Aguas Nacionales

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MÉXICO.- Con un debate “ligero”, pactado entre PRI y PRD, así como evitar que legisladores del Movimiento Ciudadano (MC) suban lo menos posible a tribuna para argumentar en contra de la reforma energética, el pleno de la Cámara de Diputados avaló con 331 votos de PRI, PAN, Panal y PVEM la Ley de la Industria Eléctrica y Geotérmica y cambios a la de Aguas Nacionales.

Y si la aprobación del primer paquete de la reforma energética ocurrió ayer entre “tibias” protestas de la oposición que, a lo más que llegaron, fue a un mitin de apenas 3 mil personas en las afueras de San Lázaro y en el interior a la colocación de pancartas en contra de los cambios, este martes el debate fue mucho más “light”.

La única modificación que se aprobó en lo particular, luego de avalar en lo general la ley, fue la que se presentó a nombre del presidente de la Comisión de Energía, Marco Antonio Bernal, y que tiene que ver con la “ocupación temporal” de tierras privadas cuando se trate de actividades relacionadas con la industria eléctrica.

Visiblemente cansados, luego de haber concluido la sesión del lunes a las siete de la mañana de este martes 29, los legisladores reiniciaron los trabajos a las dos de la tarde.

Con curules vacías, la oposición presentó mociones suspensivas para demandar que se regresara a comisiones cada uno de los dictámenes; sin embargo, todas ellas fueron rechazadas. Luego arrancaron los posicionamientos.

Alfonso Durazo, del MC, centró su posición en contra de dos temas: la expropiación de facto de los terrenos comunales y ejidales, así como “la farsa” de que se mantendrá el subsidio al consumo de luz eléctrica.

En la iniciativa presidencial, recordó, se establecía claramente la anulación de los subsidios, sin embargo, ante el malestar social generado, el Senado modificó el documento, y argumentó que los incluía nuevamente al establecer en el artículo 139 de la Ley de la Industria Eléctrica que “el Ejecutivo federal, por acuerdo, podrá modificar la tarifa fija que el órgano regulador establezca para el servicio básico, es decir, domiciliario”.

Durazo aclaró que el engaño está en el artículo 116, fracción segunda, en donde no se establece un subsidio “generalizado”, sino “focalizado” a las zonas marginales del área urbana y rural.

Irasema González, diputada priista por el Estado de México, de donde es originario Peña Nieto, reviró a Durazo: “El subsidio no se quita; al contrario, se fortalece y se aumenta”.

El Partido Verde, mediante Alicia Padilla, pidió votar a favor del dictamen porque “nos dará un futuro más próspero”.

Juan Bueno Torio, diputado panista y exdirector de Pemex Refinación durante el sexenio de Vicente Fox, recordó que durante el debate del lunes escuchó “descalificativos, adjetivos alarmistas y ofensivos”, pero hoy, sostuvo, “nosotros sostendremos que este dictamen hace fuerte a la industria eléctrica y al campo, y por eso es esta reforma.

“Nadie está pensando en regalar los postes, los cables de luz… la Comisión Federal de Electricidad es y seguirá siendo una empresa del Estado”, argumentó.

La perredista Aleida Alavez denunció con esta reforma se abrirán a la iniciativa privada cadenas estratégicas del proceso eléctrico, su transmisión y distribución.

De hecho, en los cambios que el PRI propuso a través de Marco Antonio Bernal al apartado de la llamada “ocupación temporal”, que en la Ley de la Industria Eléctrica se denomina de “uso y ocupación superficial”, no se otorgan más beneficios al propietario de la tierra; por el contrario, se brinda mayor certeza jurídica a las empresas privadas que inviertan en el sector, pues el artículo 71 señala, entre otras cosas, que la industria eléctrica es de utilidad pública, y que se procederá a la ocupación o afectación superficial o a la constitución de servidumbres necesarias “para prestar servicio público de transmisión y distribución de energía eléctrica”.

Actualmente, la iniciativa privada sólo puede participar en la “generación” de energía. Hoy, con los cambios que la iniciativa peñista consideró desde un inicio pero no precisó, se establece claramente que también lo hará en las áreas consideradas estratégicas: la transmisión y la distribución del fluido eléctrico.

También se incluye que en la “contraprestación” que la empresa imponga al dueño de la tierra deberá establecerse el “compromiso” de que realizará “proyectos de desarrollo”.

Ejemplo de ello sería construir una cancha, una escuela, un centro médico, etcétera, “en beneficio de la comunidad afectada”.

Peor aún, se anuló la obligación que la empresa tenía con el dueño de la tierra de “contratar” a los ejidatarios o comuneros como fuerza de trabajo, así como el que se adquiriera a ellos los bienes que sean necesarios durante el tiempo en que se realice la obra.

Al momento de hablar en contra de la propuesta del PRI, el coordinador de MC, Ricardo Monreal, reclamó al presidente de la Mesa Directiva, José González Morfín que se estuviera coartando su libertad de expresión y derecho a debatir.

“Señor presidente, no vamos a permitir que se nos ningunee. ¡Esto es inadmisible!, en los últimos bloques no se nos permite hablar”, reclamó Monreal para luego denunciar que “ya está arreglado todo y no nos anotas en los posicionamientos en contra”.

El panista y presidente de la Mesa Directiva le reviró al decir que “todos los que desean hablar en contra se anotan en la mesa”.

El reclamo surgió porque se “acordó” que en el debate de cada propuesta sólo hablarían tres legisladores a favor y tres legisladores en contra, y luego otros tres en contra.

Luego de ello se pregunta al pleno si ya está suficientemente discutido el punto; si dicen que sí, no se permite a un orador más subir a tribuna para argumentar en contra.

El disgusto de Ricardo Monreal fue que él sí se había registrado en la mesa para hablar en contra, pero González Morfín lo puso hasta al final de la lista, por lo que el legislador del MC ya no pudo subir a tribuna.

En cambio, el PRI siguió subiendo a tribuna y sosteniendo en este mismo tema de la “ocupación temporal” que “sí se reconocen los derechos ejidales, que se puede lograr un acuerdo de ganancias mutuas, que son legisladores del pueblo, por lo tanto representan a los campesinos y por lo tanto no tenemos por qué negarles su posibilidad de obtener ingresos”.

El panista Fernando Rodríguez Doval reconoció que no “por arte de magia bajarán las tarifas de luz ni porque se decrete, sino porque al existir el mercado libre, más empresas darán más y mejores precios. Por eso, en el PAN, con mucho orgullo apoyamos este dictamen”.

“Ehhhhhh… ¡puto!”

Para las 19:00, el coordinador del PRI, Manlio Fabio Beltrones; el del PRD, Silvano Aureoles, y el presidente de la Mesa Directiva, José González Morfín, se retiraron del salón de plenos para seguir acordando la manera de abordar el debate.

La ausencia de Beltrones Rivera generó caos entre los priistas, quienes de mantenerse tranquilos, “institucionales” y sin burlas o agresiones verbales, se desataron cuando el perredista Catalino Duarte subió a tribuna y al hacerlo se percató de que la diputada priista Angelina Carreño, secretaria de la Mesa Directiva, estaba “chateando”.

“Espero que en algún momento los priistas dejen de chatear y pongan atención al debate”, reclamó. Esto generó el malestar entre los del PRI, quienes para ese momento sólo tenían como guía al vicecoordinador, Manuel Añorve, que desde su lugar gritaba al diputado del PRD.

“Que suba (a tribuna) ese chaparrito que quiere ser gobernador de Guerrero”, reviró el perredista, y desde la zona de los priistas se dejó escuchar el ya conocido grito del Mundial de Brasil: “Ehhhh ¡puto!”, a la vez que se oían adjetivos contra el perredista de “¡pandillero!”, “¡ya bájate!”.

El presidente de la Mesa en turno no pudo controlar a la asamblea que en lugar de debatir reclamaba a cada legislador que se bajara o se ajustara al tiempo, pues nadie, ni los propios perredistas, entendían el acuerdo avalado por su coordinador, Silvano Aureoles, sobre el formato del debate.

Fue el caso del perredista Domitilo Posadas Hernández, quien dijo que no entendía por qué a unos se les daba un tiempo y a otros se les pedía abandonaran la tribuna. (Fuente: Proceso)

Al cierre de la edición, proseguía la presentación de las reservas, aunque no se preveían mayores cambios.

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