El dictamen de la reforma electoral impulsada por la Presidenta Claudia Sheinbaum ha superado el primer filtro en las comisiones unidas del Senado, pero lo ha hecho bajo un escenario de tensión interna que pone en duda su ratificación constitucional.
El dato más relevante de la jornada fue la ausencia total de los senadores del PT en la sesión de comisiones. No es una casualidad, sino una estrategia de presión-
El nudo de la discordia: El PT rechaza que la revocación de mandato se realice el mismo día de las elecciones intermedias de 2027, lo que representa un riesgo porque sin los votos del PT, Morena y el Partido Verde (PVEM) no alcanzan la mayoría calificada (dos terceras partes) necesaria para una reforma constitucional en el Pleno.

La Postura de la Oposición y Morena
La oposición (PAN, PRI, MC), mientras tanto, votóen bloque en contra (11 votos en comisiones), calificando la reforma como un método de “propaganda” y un intento de control electoral desde el Ejecutivo.
Ricardo Monreal, el coordinador de Morena en la Cámara de Diputados, reconoció que la reforma enfrenta riesgos reales y sugirió que, de no haber consenso, el Plan B podría avanzar incluso sacrificando el tema de la revocación de mandato para destrabar el resto de la ley.
El Congreso tiene el reloj en contra. Según el Artículo 105 constitucional, las leyes electorales deben promulgarse y publicarse al menos 90 días antes de que inicie el proceso electoral.
“Si no se aprueba antes del 31 de mayo, ya no hay nada”, sentenció Monreal.
Para que el Plan B sea ley, Morena necesita negociar.
La advertencia de la Presidenta Sheinbaum sobre que “la ciudadanía sancionará a los opositores” parece ser el último recurso discursivo para alinear a sus propios aliados (PT) antes de que el dictamen llegue al Pleno este miércoles. (Agencias)












