Por Itzel Chan
MÉRIDA, MX.- A través de diversos grupos de venta en redes sociales, se comercializan aves en Yucatán a plena luz pública y activistas denuncian que las autoridades correspondientes no sancionan estos hechos, a pesar de que se violan leyes federales y se cuenta con una Policía Cibernética capaz de identificar de inmediato a los responsables.
Se trata de grupos llamados “Intercambio de aves de ornato Ticul Yucatán”, “Venta de trampas y aves en Mérida y sus alrededores”, “Venta de aves de Motul y alrededores”, “Aves silvestres de Yucatán (pesca de aves)”, en los que con nombres, apellidos, direcciones y hasta números de teléfonos, las personas comercializan aves como Mariposos plumados, Azulejos rey, Loros, Picogrueso Azul y otras especies por las que piden como mínimo 100 pesos.
Al respecto, José Medina, presidente del Proyecto Santa María y Vanessa Martínez García, directora del mismo, indicaron que en Yucatán se detecta la cacería de aves sin control alguno, esto a pesar de que es una actividad que se puede sancionar porque se trata de un delito federal.
“A pesar de esto, en redes sociales las ofrecen como si fueran cualquier cosa y los que practican esta actividad ilícita ponen nombres y apellidos, digamos que es fácil ubicarlos, pero no se les castiga y es precisamente la impunidad la que fomenta que esta actividad aumente”, precisó José Medina.
Los activistas indicaron que desde 2011 denuncian estos hechos y a la fecha no hay sanciones que se den a conocer, ya que la mayoría de los casos sólo se quedan en un proceso administrativo.
“Además, en esta temporada se intensifican estos hechos porque es temporada de reproducción de aves; muchas especies migran aquí para alimentarse y reproducirse; otras más son endémicas, pero están en peligro de extinción”, detalló José Medina.
Los activistas, de igual forma denunciaron que en los caminos rurales de Yucatán, Campeche y Quintana Roo es posible ver a cazadores en plena luz del día con sus escopetas y se encargan de cazar otro tipo de especies tales como pumas, venados y otros mamíferos sin que haya una sanción por ello.
Cabe señalar que de acuerdo con un estudio realizado por la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio), en Yucatán hay una acelerada fragmentación de selvas y manglares en los últimos 20 años, lo que ha ocasionado que las aves cuenten con menos espacios para desarrollarse, lo cual se suma a la problemática de la caza furtiva.
En Yucatán han sido reconocidas al menos 12 especies endémicas y al menos siete tienen un grado alto de amenaza de extinción. (Noticaribe)















